Comer jamón durante el embarazo, ¿es realmente perjudicial?

Comer jamón durante el embarazo, ¿es realmente perjudicial?

Seguro que, desde hace unos cuantos años, has escuchado eso de que comer jamón serrano durante el embarazo está prohibido para la gran mayoría de mujeres embarazadas, y seguro que también has escuchado la otra ‘versión’ de mujeres que ya han sido madres (y más común todavía en las que ya son incluso abuelas) diciendo que ellas comieron jamón (y otros alimentos ‘peores’) durante su embarazo y que sus hijos están tan sanos como un roble.

Evidentemente, y conforme los avances médicos permiten conocer más a fondo el embarazo de una mujer y los riesgos a los que están expuestas, se han ido detectando factores de riesgo que antes ni siquiera se conocían. Entre ellos, y motivo por el que se recomienda no comer jamón durante el embarazo, está la toxoplasmosis, una enfermedad contagiosa y generada por el parásito toxoplasma gondii, que se contrae al comer cualquier tipo de carne cruda, entre las que se ha incluido el jamón serrano, en aquellas mujeres que no están inmunizadas contra la toxoplasmosis (se sabe tras el análisis de sangre de las primeras semanas de embarazo).

Si se puede comer jamón durante el embarazo, pero…

Pero esta prohibición de comer jamón tiene margen de interpretación, ya que esta globaliza con todo tipo de carnes crudas, algo que en el jamón serrano es evitable si se trata de un jamón con una curación superior a 12 meses o en jamones ibéricos, cuya curación alcanza los 24 meses y donde el parásito de la toxoplasmosis ya no se encuentra.

De hecho, organismos como la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) o el Centro Tecnológico Andaluz del Sector Cárnico, han realizado diversos estudios donde se ha comprobado que, efectivamente, el parásito toxoplasma gondii desaparece del jamón durante el proceso de curación, lo mismo que ocurre si el jamón es cocinado a la plancha o al horno, al igual que ocurriría con cualquier carne cruda cocinada, por lo que en estos casos si es apto para comer durante el embarazo.

En resumen

Prohibir comer jamón se ha extendido a todo tipo de jamones, ya que el precio de este producto varía sustancialmente dependiendo de la calidad (curación) del mismo, por lo que se tiende a prohibir el jamón serrano como tal, aunque como los estudios han comprobado, no es una prohibición extensible a todos ellos sino exclusivamente a aquellos con escasa curación o de procedencia/conservación dudosa.

A pesar de ello, siempre se recomienda no abusar durante el embarazo de este tipo de alimentos a pesar de los estudios existentes, porque ya sabéis aquello de ‘más vale prevenir que curar’.

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