Mountain Buggy Duet: el carro de paseo gemelar perfecto

Mountain Buggy Duet: el carro de paseo gemelar perfecto

Los bebés están en camino. La locura por las compras entra por la puerta de casa. Te acercas a “Ese Gran Centro Inglés” directo a comprar un Bugaboo Donkey porque “es el mejor de todos“. Allí nadie te aconseja, lo pides, pasas por caja, y casi 2.000€ se van de tu cuenta bancaria. Pasan unos pocos meses y ese súper carro que vale como una moto deja de ser tu gran compra a tu gran odiado (o algo parecido).

Este mini-relato es algo que hemos vivido en persona y que, por desgracia, es común en una gran mayoría de padres de mellizos que deciden comprar un carro gemelar sin tener en cuenta muchas cosas, entre ellas, el tamaño del carro. Porque los primeros días de paseo son geniales, incluso los primeros viajes en coche, pero conforme pasan las semanas te das cuenta de lo bonito que sería un carro gemelar más pequeño, plegable en 2 segundos y que entrase directamente al maletero y en los ascensores. ¿Es posible esto?; la respuesta es si, y el Mountain Buggy Duet es, desde nuestro punto de vista, el mejor carro gemelar del mercado.

Comprar un Mountain Buggy Duet: la mejor opción

Os vamos a dar nuestras impresiones en base a nuestra experiencia personal tras 4 meses de uso continuado de este carro y en comparación con un Bugaboo Donkey, el cual a día de hoy seguimos teniendo en casa aunque ya en venta en diversos portales y APPs de compra-venta.

Precio

En nuestro caso, ya no tuvimos que comprar los capazos (válidos entre los 0 y los 4 meses aproximadamente) ya que nuestros pequeños ya tenían 5 meses cumplidos y van directamente en las sillas. En este caso, el precio medio del mercado es de unos 749€ aunque es fácil dar con alguna oferta puntual. Según tenemos entendido, el carro con capazos ronda los 1.000€, es decir una diferencia de precio muy importante (casi la mitad) respecto a un Bugaboo Donkey.

Anchura y otros tamaños

Sin duda el punto fuerte del Mountain Buggy Duet es su anchura, la cual es de tan solo 63 cm, lo que equivale a una diferencia de 11 cm respecto al Bugaboo Donkey y que os permitirá entrar en el 95% de los ascensores y puertas, ¡os lo aseguramos!. En fincas de reciente construcción ambos carros se mueven con facilidad, pero en fincas más antiguas os será imposible usar el ascensor con un Bugaboo salvo que quitéis uno de los capazos/sillas y pleguéis la estructura. Gracias al Mountain Buggy Duet bastará con abrir la puerta y entrar, sin complicaciones ni pérdidas de tiempo.

A destacar también el tamaño de las sillas, ¡son enormes!. De hecho, los primeros días nos costó acostumbrarnos a ver a los pequeños en ellas, pero es sin duda una garantía de uso durante muchos años, especialmente por los reposapiés integrados en la estructura frontal que evitan que los niños vayan con las piernas colgando.

 

Robustez

Otro de los puntos destacados de este carrito gemelar es su estructura, creada a base de tubos de aluminio unidos entre sí, que permiten levantar el carro para subir cualquier escalón sin miedo alguno a roturas y con la comodidad de poder llevar cualquier bolso colgado sin temor alguno. Como bien sabréis, en un Bugaboo Donkey no está permitido (prohibido por la propia marca) ni siquiera colgar un bolso individual/gemelar en el manillar ya que toda la fuerza es soportada por la parte central del carro y, con exceso de peso, se parte. De hecho, subir un escalón con bebés de cierto peso ya supone realizar un esfuerzo mayor al ser una estructura “no fija” y que deja al descubierto la sensación de fragilidad de su estructura.

Maniobrabilidad

Gracias a sus 4 ruedas de gran tamaño hinchables y su manillar de una única pieza, el Mountain Buggy se puede mover con total facilidad y libertar con tan solo una mano incluso con bebés de 1 año. Además, y en relación a lo comentado anteriormente de su robustez, es posible incluso hacer fuerza para levantar las ruedas frontales con una sola mano. ¡Una pasada!.

Plegado y transporte

Para nosotros una de las claves a la hora de decirnos a comprarlo y cambiarlo por nuestro Bugaboo. Bastará con apretar un botón situado en la barra frontal inferior, girarla 45º y el carro pasará a estar completamente plegado en un par de segundos, sin necesidad de desmontar nada ni quitar ruedas (aunque se pueden quitar las traseras opcionalmente), ya que estas quedan perfectamente plegadas e integradas en la parte baja de la cesta porta-objetos. Además, la estructura queda totalmente anclada para poder cogerla de la barra central y moverlo o meterlo al maletero. No es un carro ligero, ya que pesa alrededor de 14 kg., pero plegado se puede mover con cierta facilidad.

Estética

Este puede ser el único punto donde ambos carros pueden competir, ya que aquí entrará el gusto personal de cada uno. El Mountain Buggy es un carro sin florituras, sin grandes pretensiones estéticas y que apuesta por ser práctico ante todo. Hay varias opciones de personalización con las capotas, aunque en nuestro caso apostamos por el modelo que es totalmente negro. Si es cierto que el Bugaboo es un carro mucho más personalizable y que cuida más la estética, así que será cuestión de gustos decidir cual es mejor que el otro 🙂

Lo que NO nos gusta

Porque si, no todo van a ser cosas buenas (¡ojalá!). Tras este tiempo usando el carro, no nos ha gustado la falta de protección en las barras que permiten mover la capota en su parte central, ya que quedan totalmente al descubierto, incluso con los tornillos, y los niños ya se han dado algún que otro golpe en ellas (nada serio). Quizás una espuma protectora sería la mejor solución.

Las capotas tampoco son su punto fuerte, ya que a penas cubren un 30% de la silla por lo que el interior del carro queda bastante desprotegido del frío. En este punto, hay que decir que el Bugaboo va por delante al cubrir un 75-80%, algo que viene realmente bien cuando los pequeños se duermen.

El sistema de tumbado de las sillas es, quizás, excesivamente básico, ya que no funciona por puntos de anclaje sino con una cinta al más puro estilo mochilero. Si es cierto que es muy fácil y rápido ajustar la altura de los respaldos, pero es casi imprescindible hacerlo con las 2 manos…

Y por último, hablaremos de la longitud del carro, la cual es ligeramente superior respecto al Bugaboo, aunque también es cierto que no es muy relevante. Hasta la fecha, tan solo hemos encontrado 1 ascensor en el cual no hemos podido entrar por culpa de la longitud, ya que lo habitual es encontrarte con problemas en las anchuras… pero ahí queda ese punto negativo también.

Resumiendo

El Mountain Buggy Duet es la elección perfecta para quienes van a moverse con cierta frecuencia por viviendas con puertas estrechas o ascensores antiguos, así como para aquellos que tienen previsto utilizar el coche y quieran plegar/desplegar el carro en tan solo unos segundos. Además, y gracias al tamaño de sus sillas, es ideal para utilizarlo cómodamente durante varios años sin que ello afecte a la maniobrabilidad gracias al tamaño de sus ruedas y su barra única de dirección.

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Esta entrada tiene un comentario

  1. Estoy muy de acuerdo con todo lo que se ha comentado sobre el carro gemelar, super manejable, entramos por todos sitios, mis niñas tienen 14 meses y van tan ricamente ??, estéticamente no son muy bonitos pero se pueden tunear. Lo recomiendo al ?!!!;

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